La lucha china contra la corrupción

Como ya saben, el pan nuestro de cada día en Atlas Overseas es comprar en China toda clase de productos para nuestros clientes. Este trato constante con nuestras oficinas en Shanghái y con todos nuestros socios y proveedores chinos hace que, inevitablemente, comparemos nuestros gobiernos.

E inevitablemente, todas las conversaciones pasan por el tema de la corrupción.

China se ha propuesto acabar con la corrupción de una vez por todas. Por eso se han tomado una serie de medidas que os detallamos a continuación:

  • Las empresas chinas controladas por el Gobierno deberán superar una rigurosa inspección por parte de las autoridades. En total hay 153 supervisadas por la Comisión de Supervisión y Administración de Recursos.
    La última inspección condujo a irregularidades que llevaron al Gobierno chino a cuestionar a diferentes ejecutivos de empresas como Motores Dongfeng o China Southern Airlines.

    Ma Jian, en foto de archivo

  • La detención de Ma Jian, viceministro de Seguridad chino. Esto quizá no parezca particularmente importante, pero tenemos que tener en cuenta que Ma Jian estaba al cargo de gran parte de la inteligencia china, por lo que representa un movimiento muy significativo de cara a otros posibles funcionarios corruptos.
  • Las detenciones en 2014 de políticos de trascendencia nacional, a saber: Ling Jihua, Zhou Yongkang y Xu Caihou.

Dejando de lado lo significativo que resulta que se detenga a importantes políticos (cosa que en España es casi impensable), el Presidente Xi Jinping ha demostrado haber cortado lazos con su predecesor y haber establecido una identidad propia como luchador contra la corrupción, rompiendo una larga cadena mediante la cual el anterior presidente ejercía influencia sobre el actual.

Han sido dos largos años de limpieza económica y política, pero se puede decir que la campaña anticorrupción iniciada por el presidente Xi ha llegado a una nueva y exitosa etapa en la cual puede decir con orgullo que ha barrido la corrupción de gran parte de los sectores industrial y político chinos, a la vez que ha eliminado los vestigios de la vieja política y ha establecido un nuevo rumbo para la nación.

Quizá, a la vez que nos dedicamos a comprar en China, deberíamos aprender un poco de ellos.

Por Jorge Monera Daroqui el 22/22/2016