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Comprar en China: la lección de Jack Ma

Esta semana teníamos planeada la segunda parte de nuestro artículo acerca de las maderas chinas, o quizá la revisión de nuestra web que llevábamos tiempo planeando para ayudarles aún más en sus procesos de comprar en China. Sin embargo, la última semana nos hemos encontrado con una magistral lección que Jack Ma, el omnipresente dueño de Alibaba, ha dado a los mercados internacionales.

Cuestionado acerca del éxito de Alibaba y acerca de las acusaciones acerca de las ventas de productos falsos, Jack Ma dijo lo siguiente: “El problema radica en que las falsificaciones tienen mayor calidad a un mejor precio que los productos reales”.

Y tiene razón. Algunas de las firmas más prestigiosas del mundo, sobre todo de moda y electrónicas, como Voltaire, D&G o la propia Samsung, han optado por rebajar la calidad de sus productos y/o cobrar unos precios abusivos por ellos mientras ahorran todo lo posible ya no sólo mediante el comprar en China, sino también en los procesos de transmisión de información, transporte y fabricación. La producción se desarrolla lejos de las oficinas que se encargan de la responsabilidad ante el público, e incluso el servicio técnico o de atención al cliente está en manos de otras empresas.

 

Nos enfrentamos a un mercado en el que lo que prima ya no es la calidad de los productos, que salen con defectos de fábrica y materiales inferiores incluso tras varios procesos de revisión, mientras que el símbolo de la marca es lo que realmente llama a comprar en China o en el resto del mundo el artículo.

 

Esto da pie a nuevos modelos de negocio: si un producto tan expuesto a otras empresas puede copiarse tan fácilmente, nos encontramos ante una sencilla decisión: “¿Podemos hacer nuestra propia versión de este producto, a menor precio y con mejor calidad?”. La respuesta, por desgracia, suele ser sí.

 

A esto hay que añadir que los dueños de fábricas chinas se sirven de la Red para vender directamente al público, ahorrando en intermediarios y permitiéndoles ofrecer una mayor gama de decisiones acerca de qué ofertar, así como a los clientes una mayor libertad a la hora de elegir cómo quieren sus artículos.

Si a los fabricantes chinos le das los patrones, las instrucciones, las materias primas, la maquinaria y la mano de obra para que hagan un bien, es natural que también lo hagan para ellos. ¿Qué necesidad hay de que lleven la marca cuando son el mismo producto y se ofrece a un precio mucho menor?

 

La lección que nos da Jack Ma es la siguiente: debemos cuidar nuestro producto. Debemos respetar nuestra propiedad intelectual y la calidad del mismo, y no tendremos que preocuparnos por copias ni por competencia, ya que será nuestro producto el que hable por sí mismo, no la marca asociada. Por eso, a la hora de comprar en China, nos aseguramos de que la calidad sea la máxima a un precio razonable, así como de proteger en todo momento la propiedad intelectual de nuestros clientes para asegurarnos de no tener sorpresas desagradables tras importar desde China.

Por Atlas Overseas el 23/23/2017